Demasiado acomodados
31 oct 08
¡Cuánto me gusta leer las declaraciones de la abuela de Froilan!, ¡cuánto! Con sus opiniones en contra de la ley de igualdad, contra la ley del aborto, contra el matrimonio homosexual y contra la libertad religiosa (amén de otros comentarios) vemos a la auténtica señora que vive en la Zarzuela. Me gusta escucharla por esos derroteros lingüísticos y dialécticos porque así no se nos olvida que son anacrónicos con la sociedad, anacrónicos con una sociedad democrática que tiene un gran pilar que es la igualdad.
El Rey es un complemento que nos dejó Franco y que colocamos con calzador en la Constitución del mismo modo que a veces cuando vamos a la droguería nos regalan un pack de suavizante con el detergente. "Yo sólo venía a por Kalia OxiAction, pero cargo con todo", dirían algunos.
La prudencia en el caso de la Reina no es una virtud, es un imperativo constitucional. Ser neutral. Sin más, estar callada y guardarse sus opiniones para el fuego del hogar que entra a cargo de los presupuestos generales del estado.
Y yo que, iluso, pensaba que la Reina a pesar de sus 70 años era una mujer viajada y moderna... Mejor que me den un bofetón de realidad porque así no se me olvida quienes son. Ella apela a la "Ley natural" para apuntalar sus ideas. Bien. Entonces, ¿es de ley natural que un bebé asuma una responsabilidad solo por ser hijo de quién es?
pd.: ya sólo creo en los Reyes Magos